
El truco con vinagre para conservar la lechuga por más tiempo y de paso desinfectarla
Usando un poco de vinagre apto para consumo, de la variedad que sea y con un truco, se puede realizar un procedimiento para conservar la lechuga por más tiempo y de paso lavarla para eliminar los restos de tierra, los microorganismos, bichos y sustancias que podrían ser peligrosas.
La lechuga, a diferencia de otras frutas y verduras, proviene de cultivos terrestres en contacto directo con el suelo y no se consume cocida. Justamente este último detalle es el problema que puede causar intoxicaciones y por el cual se debe desinfectar completamente cada hoja.
La lechuga se cultiva sobre la tierra. En este medio por naturaleza existen microorganismos y sustancias contaminantes. Además, el agua de riego muchas veces contiene bacterias o sustancias cloacales que producen enfermedades alimentarias si se consumen directamente.
Las hojas de la lechuga vienen llenas de tierra y puede que arrastren restos de pesticidas o fertilizantes que no deberíamos consumir. Con vinagre se puede realizar un buen lavado.
Además, la lechuga es un vegetal muy perecedero que pierde agua y consistencia rápidamente. En buen estado y con una textura crujiente, puede durar unos 5 días, pero al poco tiempo empiezan a aparecer manchas marrones en los bordes de sus hojas.
Paso a paso: cómo desinfectar la lechuga con vinagre
Lo recomendable es desinfectar la lechuga justo antes de consumirla. Lo primero y principal es remover las hojas que están feas o las hojas exteriores que están muy golpeadas o rotas.
Separa todas las hojas, una por una, y colócalas en un recipiente grande. Llena el recipiente con agua fría y coloca medio vaso de vinagre blanco apto para consumo.
Coloca las hojas de lechuga dentro y déjalas por algunos minutos en remojo. Limpia con tus manos una por una y enjuaga con agua limpia. Seca bien las hojas de lechuga con un paño limpio.
Cómo conservar la lechuga usando vinagre: truco de cocina
Una vez que tengas la lechuga limpia y desinfectada, solo queda conservarla o guardarla en la heladera con un pequeño truco de cocina. Es muy importante que la lechuga esté en la heladera, ya que el frio la mantiene mejor.
Prepara un recipiente plástico con tapa y coloca en la base servilletas de papel apenas embebidas con vinagre. Pon las hojas de lechuga dentro y cierra bien con la tapa. El vinagre mantiene un ambiente óptimo y limpio para las hojas de lechuga.
El vinagre está compuesto principalmente por ácido acético, una sustancia abrasiva fermentada que elimina cierto tipo de bacterias, remueve la tierra y mantiene frescas las hojas.



